LAS OBRERAS

-P.293

En el zumbido de una blonda abeja
esconden su dulzura las obreras,
que encierran en sus húmedas ojeras
el sumo del pólen que miel nos deja.

Vuelan mil veces sin ninguna queja
a sus lechos de humildes abejeras,
son nobles y abnegadas alfareras
hasta ver que la luna al sol aleja.

Emulando a la luz son muy certeras
y en la corteza el tiempo despelleja
al modelar su cántaro de armeras.

Señala el horizonte como fieras
con saber y omnipotencia añeja,
por su deber de humildes carceleras.

Stefania
11/09/2009

3 comentarios:

El trébol dijo...

Es tan bella tu poesía como su tema,
¡¡ vale niña!!, eres genial.
JO

Stefania dijo...

No tanto como tu, ojalá algún día pueda sentirme que estoy a tu altura poética.
Steff

EMMuñoz dijo...
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